La investigación en genética ocular continúa avanzando y ofreciendo nuevas herramientas para comprender mejor las enfermedades hereditarias de la retina (DHR), un grupo de patologías que afecta a millones de personas en todo el mundo y que constituye una de las principales causas de pérdida visual de origen genético.
Un estudio internacional liderado por investigadores de la Universidad de Manchester ha logrado desarrollar uno de los mapas genéticos más completos del ojo humano realizados hasta la fecha. Este importante trabajo científico, publicado en la revista Nature Communications, permite conocer con un nivel de detalle sin precedentes cómo funcionan y se regulan los genes dentro de la retina humana.
Desde Retina Murcia seguimos con atención este tipo de avances porque representan un paso fundamental hacia una mejor comprensión de enfermedades como la retinosis pigmentaria, el síndrome de Usher, la enfermedad de Stargardt, la coroideremia y otras distrofias hereditarias de la retina.
Aunque el estudio no presenta una nueva terapia ni un tratamiento inmediato, sí proporciona información muy valiosa que podría facilitar el desarrollo de futuros diagnósticos más precisos y nuevas estrategias terapéuticas personalizadas.
Una radiografía genética sin precedentes del ojo humano
Para llevar a cabo esta investigación, los científicos analizaron simultáneamente secuencias completas de ADN y patrones de actividad genética obtenidos de 201 ojos humanos donados para investigación.
El trabajo se centró especialmente en dos estructuras fundamentales para la visión.
Por un lado, la retina neurosensorial, encargada de captar la luz y transformarla en señales nerviosas que posteriormente interpreta el cerebro. Por otro, el epitelio pigmentario de la retina (RPE), una capa esencial para la supervivencia y el correcto funcionamiento de los fotorreceptores.
Al estudiar conjuntamente la información genética y la actividad de miles de genes, los investigadores consiguieron identificar más de 1,4 millones de señales genéticas capaces de influir en la forma en que los genes se activan o desactivan dentro del ojo.
Los resultados revelaron efectos sobre cerca de 10.000 genes en la retina y alrededor de 4.000 genes en el epitelio pigmentario retinal.
Según los autores, muchas de estas señales actúan como auténticos interruptores biológicos que regulan cuándo y cómo se expresan determinados genes relacionados con la visión.
Más allá de identificar una mutación
En las últimas décadas se han identificado más de 270 genes relacionados con diferentes formas de distrofias hereditarias de la retina. Gracias a los avances en diagnóstico genético, cada vez es posible conocer con mayor precisión qué alteración genética está detrás de la enfermedad de muchos pacientes.
Sin embargo, los investigadores recuerdan que identificar una mutación es solo una parte de la respuesta.
Una de las grandes preguntas que todavía intenta resolver la ciencia es comprender por qué una misma alteración genética puede provocar diferentes grados de afectación visual entre personas aparentemente similares o por qué algunas células de la retina comienzan a degenerarse mientras otras permanecen funcionales durante años.
Este nuevo mapa genético permite profundizar precisamente en esas cuestiones.
Los científicos han podido observar cómo interactúan los genes entre sí y cómo determinados mecanismos reguladores pueden influir en el comportamiento de las células retinianas.
Comprender estas complejas redes biológicas resulta especialmente importante para las DHR, ya que muchas de estas enfermedades presentan una enorme diversidad genética y clínica.
Variantes raras que podrían ayudar a resolver casos todavía sin explicación
Uno de los hallazgos más interesantes del estudio fue la identificación de cientos de casos en los que determinados genes mostraban niveles de actividad anormalmente altos o bajos.
Al investigar estas alteraciones, los científicos localizaron cerca de 300 variantes genéticas raras que podrían estar relacionadas con estos cambios.
Muchas de ellas se encuentran en regiones del ADN que durante años recibieron poca atención porque no participan directamente en la producción de proteínas.
Sin embargo, hoy sabemos que estas regiones reguladoras desempeñan funciones esenciales. Actúan como mecanismos de control que indican cuándo un gen debe activarse, en qué cantidad y durante cuánto tiempo.
Cuando estos sistemas de regulación fallan, pueden producirse alteraciones importantes incluso aunque el gen principal permanezca intacto.
Los investigadores estiman que estas variantes raras podrían explicar aproximadamente el 28 % de los casos de actividad genética anómala observados durante el estudio.
Una herramienta para el futuro de las terapias de precisión
Uno de los aspectos más prometedores de este proyecto es que los datos obtenidos estarán disponibles para investigadores de todo el mundo.
El mapa genético generado constituye una referencia detallada sobre cómo funcionan los genes dentro de un ojo humano sano. Esta información permitirá comparar posteriormente qué cambios aparecen cuando se desarrolla una enfermedad retinal.
Los autores consideran que este recurso puede convertirse en una herramienta de enorme utilidad para futuras investigaciones relacionadas con:
- Terapias génicas.
- Medicina personalizada.
- Edición genética de precisión.
- Identificación de biomarcadores tempranos.
- Diagnóstico molecular avanzado.
- Nuevas estrategias para proteger la función visual.
Asimismo, podría ayudar a comprender mejor las diferencias existentes entre pacientes que comparten un mismo diagnóstico clínico pero presentan evoluciones distintas.
La importancia de la investigación y de la donación para avanzar
El estudio fue posible gracias a la colaboración de uno de los mayores bancos de tejido ocular de Europa y al compromiso de numerosas personas y familias que decidieron donar tejido para investigación científica.
Los investigadores destacan que este tipo de contribuciones resulta esencial para seguir avanzando en el conocimiento de las enfermedades oculares y desarrollar nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas.
La investigación reunió además a especialistas de prestigiosas instituciones internacionales, entre ellas la Universidad de Manchester, Harvard Medical School, Massachusetts Eye and Ear, el Broad Institute, la Universidad de Tübingen y diversos centros europeos y asiáticos.
Un avance que acerca nuevas oportunidades para las personas con DHR
Desde Retina Murcia queremos destacar la importancia de este tipo de investigaciones básicas, que muchas veces pasan desapercibidas fuera del ámbito científico, pero que constituyen el fundamento sobre el que se construyen los futuros tratamientos.
Aunque este estudio no supone una cura inmediata para la retinosis pigmentaria, el síndrome de Usher, la enfermedad de Stargardt o la coroideremia, sí aporta una información extraordinariamente valiosa para comprender mejor cómo funciona la retina humana y por qué se producen los procesos de degeneración celular.
Cada nuevo conocimiento permite mejorar la capacidad diagnóstica, identificar nuevas dianas terapéuticas y avanzar hacia tratamientos más eficaces y personalizados.
Para las personas afectadas por una distrofia hereditaria de la retina y para sus familias, investigaciones como esta representan un paso más en el camino hacia un futuro en el que preservar la visión y frenar la progresión de estas enfermedades sea cada vez más posible.
La investigación continúa siendo una de las principales herramientas de esperanza para nuestra comunidad y este nuevo mapa genético constituye un importante recurso que ayudará a impulsar los avances científicos de los próximos años.
Fuente
Para más información sobre esta investigación, consulta la noticia original de la Universidad de Manchester en el siguiente enlace:
